El paso a paso para la aplicación de la Carta Democrática Interamericana

OEA,Sesión Extraordinaria,
Infobae

La Carta es un instrumento jurídico aprobado en 2001 para la preservación de la institucionalidad democrática en Latinoamérica. Su artículo 20 establece que el secretario general o cualquier Estado miembro de la OEA puede solicitar la convocatoria inmediata del Consejo Permanente cuando en un país de la organización “se produzca una alteración del orden constitucional que afecte gravemente su orden democrático”.

Entonces, el Consejo Permanente de la OEA debe decidir si existe esa “alteración” del orden democrático y, a partir de entonces, se pueden tomar distintas gestiones diplomáticas. De fracasar estas, se inicia un proceso que podría llevar a suspender a un Estado miembro si estiman que “se ha producido la ruptura del orden democrático.

Paso a paso, cómo se activa la Carta Democrática Interamericana y qué consecuencias tendría:

1-El Consejo Permanente de la OEA tiene que declarar por mayoría simple de sus miembros (18 votos) que en Nicaragua hay una alteración del orden constitucional y democrático. Si ese voto prosperase, según el proceso gradual que contempla la Carta Democrática, habría gestiones diplomáticas y buenos oficios.

2-Si las gestiones no prosperase, con el voto de dos tercios de los integrantes (24) se puede dar el siguiente paso: convocar a una sesión extraordinaria de la Asamblea General del Organismo.

3-De nuevo se intentaría la vía diplomática y, de fracasar esta, sería necesario otra vez el voto de 24 países (dos tercios) para suspender a Nicaragua del ente, con lo que dejaría de participar en los programas y actividades de la OEA.

4-Con la activación de la CDI se suspende al país en crisis, que queda temporalmente excluido del organismo.

5-Si bien ejerce una fuerte presión diplomática para conseguir que la nación afectada se normalice, la CDI no incluye la posibilidad de una intervención directa a través de ninguna fuerza externa.

6-Una vez que la crisis empieza a superarse, cualquier país miembro de la OEA, o el secretario general, pueden convocar a una nueva votación en la Asamblea General para levantar la suspensión. También en ese caso se necesitan dos tercios de los votos.

En sus 70 años de historia, la OEA solo ha suspendido a dos Estados (Cuba y Honduras); mientras que en su Asamblea General de este año dio un primer paso para iniciar ese proceso con Venezuela.