Operación Bertha: “En Nicaragua pagaron culpables e inocentes”, asegura economista, Cirilo Otero

Personas haciendo enormes colas, para cambiar cheques con moneda nueva en los bancos, febrero 18 de 1988. LA Prensa/Mauricio Orozco

Daniel Ortega, en 1988, hoy hace 33 años, dirigió la mayor confiscación masiva de dinero en toda la historia de Nicaragua, la que se denominó “Operación Bertha” y que afectó a todo el país.

El 14 de febrero de 1988 el gobierno sandinista anunciaba mediante un decreto que a partir de las 00:00 horas del día 15 de febrero del mismo 1988, los billetes y monedas de córdoba, vigentes en ese momento, quedarían sin valor y por lo que, en los siguientes tres días debían cambiarlos por nuevos billetes.

El lunes 15 de febrero, la gente se agolpaba y hacía colas en cientos de puestos oficiales donde podían cambiar el córdoba viejo por el córdoba nuevo a razón de un córdoba nuevo por mil córdobas viejos, hasta un máximo de 10 millones de córdobas viejos (o sea, solamente hasta 10 mil córdobas nuevos, relata  la biblioteca virtual del expresidente de Nicaragua Enrique Bolaños.

Cambio de moneda, agosto 13 de 1988. LA PRENSA/Gerónimo Oporta

Ahorros de los nicaragüenses quedó en un vacío

El sociólogo y economista, Cirilo Otero, dijo en el programa Impacto 540 de Radio Corporación que la operación Bertha, fue un robo en el que pagaron culpables e inocentes, dejando en el vacío el esfuerzo del ahorro de muchos nicaragüenses.

“La Operación Bertha consistía en una actividad que estaba vinculada con una practica económica, que los economista le llaman un proceso de desmonetización o de ordenamiento del desorden monetario. Es importante decir que, la administración sandinista, pensó en sacar de circulación una gran cantidad de billetes que habían sido manipulados por la misma administración y estaban en manos del grupo de la resistencia”, explica Cirilo.

“Ese era como el objetivo principal dejar sin capacidad de dinero a la resistencia que estaba en las montañas de Nicaragua y que tenía incursiones en las ciudades para adquirir bienes alimentarios, entre otras cosas”, agrega el experto.

Foto Cortesía del Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (IHNCA). / Diario La Prensa

Secretismo del Frente Sandinista de Liberación Nacional

La tradición que tiene el régimen de Daniel Ortega de mantener en sigilo todos los movimientos de su administración, no ha dado paso a que se realice una investigación más a fondo de los hechos concretos de la “Operación Bertha” y que dejó en banca rota a muchos nicaragüenses, y que desde entonces trata de borrar este capítulo de su historia con sus supuestos logros y avances, manifiesta el sociólogo.

“Al menos que yo conozca no hay un estudio que determine cuantos fueron los afectados por la Operación Bertha, pero es por el mismo secretismo y el silencio que ha mantenido el sandinismo desde 1979 hasta hoy día. Hay que recordar que la idea lógica de esos gobernantes del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), desbaratan la economía y luego la quieren reconstruir de manera abrupta. Y siempre le toca al pueblo pagar los platos rotos”, asegura Otero.

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