Editorial La Prensa: Ultrajes a los sentimientos religiosos

La revista digital infoCatólica publicó el viernes 19 de diciembre, la información de que una comisión del Congreso de Brasil ha citado formalmente a los representantes de la empresa Netflix, para que den explicaciones sobre una película que ha divulgado y es considerada blasfema y ofensiva a los sentimientos de los cristianos de todas las iglesias y denominaciones.

Netflix es una empresa estadounidense de servicio de entretenimiento en internet, que produce y distribuye películas y series de televisión, documentales y otros largometrajes. Netflix se considera líder en el mundo en ese ramo, con unos 130 millones de miembros o suscriptores distribuidos en más de 190 países.

Por su parte, la agencia católica internacional ACIPrensa, informa que la película titulada La primera tentación de Cristo, “fue producida como un especial de Navidad” por el colectivo de comedia brasileño Porta dos Fundos, y estrenada en la plataforma (de Netflix) el 3 de diciembre de 2019. Ha sido lanzada con subtítulos en inglés, alemán, italiano y francés”. Y explica que “el filme no solo presenta a Jesús como a una persona que mantiene relaciones sexuales con hombres, sino que también retrata a la Virgen María como prostituta y a los apóstoles como un grupo de alcohólicos”.

También el sitio web Apologética para el mundo ha publicado un indignado artículo, en el cual se dice que ese especial de Navidad de Netflix es “tremendamente blasfemo: presenta a Jesús y los apóstoles como homosexuales, y a la Santísima Virgen María como una prostituta que engañó a San José haciendo pasar el hijo de otro como fruto del Espíritu Santo”.

El vilipendio es definido por un diccionario legal de Brasil como “sinónimo de falta de respeto, ultraje, menosprecio, ser admitido por cualquier medio de ejecución (palabras, gestos, escritos).” Y señala que el Código Penal de ese país tipifica en su artículo 208 el delito de “vilipendio religioso”, el cual podría o debería ser aplicado en el caso de la blasfema película que hemos mencionado.

Algunos diputados brasileños, como la exalcaldesa de Sao Paulo, Luiza Erundina y la dirigente socialista Samia Bomfim, se han opuesto a la citatoria del Congreso a Netflix y defienden la película que ofende a los cristianos, alegando derecho a la libertad de expresión. Pero la libertad de expresión tiene límites jurídicos y morales que nadie puede transgredir, sin exponerse a sanciones legales o por lo menos a amonestaciones públicas.

“La libertad de expresión… no es un derecho absoluto. Tiene sus límites, como todo derecho, y no puede invocarse para vulnerar otra libertad ni otro bien jurídico protegido por las leyes, como son la libertad religiosa y los sentimientos religiosos vinculados a esa libertad…” Así lo han señalado en España mediante un comunicado ecuménico conjunto, la Federación de Comunidades Judías, la Conferencia Episcopal Católica, la Comisión Islámica y la Federación de Entidades Religiosas Evangélicas.

En la actualidad, la libertad y los sentimientos religiosos son irrespetados de muchas maneras, desde la divulgación de películas como la de Netxflix hasta las agresiones a sacerdotes, obispos y templos, como ocurre en Nicaragua.

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