Editorial La Prensa: Empresarios no se someten a la dictadura

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) y la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (Amcham), han rechazado las amenazas del dictador Daniel Ortega contra los empresarios privados, proferidas el 8 de noviembre en la conmemoración del aniversario de la muerte de Carlos Fonseca Amador.

Como es conocido, la empresa privada independiente ha protestado por las políticas económicas del Gobierno, que causan la reducción de sus operaciones y el aumento del desempleo. Algunas empresas enfrentan inclusive la posibilidad de quiebra. Pero Ortega, en vez de reaccionar racionalmente ha respondido con insultos y amenazas contra los empresarios. “Dicen que están quebrando algunos, ¡pues que quiebren!”, vociferó el dictador que se dice socialista del siglo XXI.

No es la primera vez que Ortega amenaza a la clase empresarial desde el estallido social y político de abril de 2018. En ocasiones anteriores ha dicho que el modelo de diálogo y consenso del Gobierno con los empresarios es cosa del pasado y que ahora estos se tienen que someter a la dictadura.

Ortega cree, al parecer, que los empresarios deben agradecerle por el extinto modelo de alianza público-privada de tipo corporativo, que le permitió al Cosep influir en la aprobación de 124 leyes en el período de 2008 a 2017 y tener puestos de representación en más de 40 instituciones estatales.

En julio de este año, Ortega dijo al canal de televisión Fox News que solo estaba abierto “a dialogar y establecer acuerdos (con los empresarios) partiendo de las nuevas condiciones”. Y el recién pasado 8 de noviembre repitió esa posición en términos particularmente agresivos, dando a entender que su régimen puede sobrevivir con una economía de pequeña y mediana empresa subordinada al sistema dictatorial socializante.

Dijo textualmente Ortega que los empresarios tienen que cumplir las normas establecidas “y no venir con el cuento de que tenemos que hacer un Diálogo Político, que tenemos que ver cuándo son las elecciones, porque hay que adelantar las elecciones, o que ya se vaya Daniel de la Presidencia…”

Pero los empresarios agrupados en el Cosep y Amcham han respondido al dictador con serenidad y firmeza. “Ha sido el sector privado a través de la inversión, el empleo y los impuestos que recauda el Gobierno, el que impulsa el crecimiento y el desarrollo, el mejoramiento del nivel de vida de los trabajadores y la reducción de la pobreza”, dice el Cosep en el comunicado que dio a conocer el martes de la presente semana.

Aunque moleste a Ortega, los empresarios reafirman la demanda de reformas electorales sustanciales para que haya elecciones libres, transparentes y observadas. Estos “son pasos necesarios para alcanzar la paz y la estabilidad política, social, económica que todos los nicaragüenses anhelamos”, sostiene el Cosep en su digna respuesta al descontrolado dictador.

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