Aparece el joven Xavier Mojica y relata el calvario vivido

En una entrevista exclusiva al diario La Prensa familiares del joven Xavier Mojica relataron haber tenido que pagar rescate a los paramilitares secuestradores.

«Aparece una camioneta Toyota doble cabina. Se estaciona cerca, y de ella baja un hombre encapuchado con ropaje y armas militares. La pareja siente que el corazón se les va a salir del pecho. El hombre se baja y va al encuentro del encapuchado. Apenas cruzan palabra. Le entrega un paquete al encapuchado y este hace una seña. Tres encapuchados más bajan arrastrando un muchacho esquelético, peludo y con una incipiente barbita de chivo. En la oscuridad, y tapado por los hombres, la pareja no logra ver bien lo que sucede. El muchacho se sorprende de encontrar a sus padres. ¿Por qué están ellos aquí? ¿Nos van a matar a todos? Es lo primero que se le ocurre. Abraza a su madre que llora y saluda a su papá», así relata el periodista el momento de la entrega del joven.

Mojica estuvo 10 meses privado de su libertad en una cárcel clandestina a oscuras y sin contacto humano, más que los golpes de sus verdugos.

El joven fue secuestrado cuando salía de clases y buscaba una recarga electrónica para el servicio de Transporte Urbano Colectivo.

“Unos hombres encapuchados me tomaron y me subieron. En ese momento todo fue tan rápido. No tuve tiempo de pensar ni nada. Era un secuestro. Me metieron a la fuerza. Eran dos los que yo veía. Me tuvieron atrás de la camioneta con la cara en el asiento, viendo para abajo. Uno de ellos me amenazaba con un arma”, relata el joven al diario La Prensa.

¿En El Chipote?

Mojica cree que en algún momento fue llevado a El Chipote donde en un cuarto oscuro fue encerrado. “En la cárcel ellos solo se acercaban y me hacían preguntas desde afuera. Yo sentado en el suelo, sin poder hacer nada. Me hacían preguntas tales como: ¿En qué tranques estaba? ¿Cuántos son? ¿Están armados? ¿Andabas un arma? ¿Para dónde ibas?», cuenta el estudiante.

Los padres del menos aseguran que fueron torturados psicológicamente. En dos ocasiones los habían engañado para realizar la supuesta entrega.

Finalmente la tercera fue la vencida. Los angustiados padres pagaron 600 dólares por el rescate de su hijo. “Ellos pusieron ese precio. No hubo negociación. Comenzamos a pedir ayuda a la familia y amigos. Empeñamos varias cosas», contaron al diario La Prensa.

Xavier asegura que “el primer responsable es el gobierno. Nada de esto hubiese pasado si se hubiese hecho de otra forma, si por lo menos no hubiesen actuado de forma tan violenta, al sacar policías y paramilitares, y que sean sicarios, asesinos. Uno ahora no solo tiene miedo de los criminales normales sino de la Policía”.

Ahora el joven vive clandestino en el exilio. Salió ilegal por la frontera entre Costa Rica y Nicaragua. Revela su historia «con el único propósito de recuperarme como persona. Ya no sentir miedo. No ser un anónimo. Que mi madre ya no reciba llamadas de medios de comunicación pidiéndole hablar de mí. Ella ha sufrido mucho», asegura.

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