Editorial La Prensa: La Bandera Nacional rescatada

Bandera Nacional

Este domingo 14 de julio se celebra en Nicaragua el Día de la Bandera Nacional, instituido el 25 de agosto de 1971 por el Congreso Nacional para conmemorar la abrogación del Tratado Chamorro-Bryan, el 14 de julio de ese mismo año.

Ese Tratado, establecido el 5 de agosto de 1914 mediante la Convención de Washington firmada por el ministro nicaragüense de Relaciones Exteriores, Emiliano Chamorro, y el secretario de Estado de los EE.UU., William Bryant, concedía a la gran potencia hegemónica derechos absolutos para la construcción de un canal interoceánico en el país, con hiriente menoscabo de la integridad territorial y la soberanía nacional de Nicaragua.

Tan oneroso era aquel tratado canalero que según dijo Augusto C. Sandino, por eso lo insultaron en México diciéndole que los nicaragüenses eran “una bola de vendepatria”, ofensa que lo motivó a regresar a Nicaragua con el fin de luchar por la liberación nacional.

Le correspondió al dictador Anastasio Somoza Debayle el mérito de lograr la cancelación del vergonzoso Tratado Chamorro-Bryan, en el cual los EE. UU seguramente ya no tenían interés, pero en todo caso fue un logro de trascendencia histórica para el último titular de la dictadura dinástica somocista.

Como un sarcasmo histórico y político, el Día de la Bandera Nacional instituido por la abrogación del oprobioso tratado canalero Chamorro-Bryan, se celebra ahora cuando detentan el poder un partido y un caudillo que se dicen sandinistas y herederos de Sandino, pero vendieron a Nicaragua mediante un nuevo tratado canalero más entreguista que el de 1914 abrogado por Somoza en 1971.

El proyecto canalero orteguista con el magnate chino Wang Jing fue sustentado en la Ley 800 del 3 de julio de 2012, y en la Ley 840 del 14 de junio de 2013, pero era y es materialmente inviable como lo advirtieron expertos nacionales y extranjeros; y es más vendepatria que el de 1914, como lo denunciaron personalidades, organismos sociales y medios de comunicación independientes, entre ellos LA PRENSA.

Inclusive, el 13 de junio del presente año se venció el plazo que de acuerdo con la ley tenía Wang Jing para demostrar capacidad de financiar el proyecto canalero y avanzar consistentemente en la construcción de las obras. Pero a pesar de eso Ortega y su partido no atienden la demanda nacional, en particular de los campesinos que viven en el territorio donde supuestamente se construiría el canal, de que las leyes 800 y 840 sean derogadas.

Afortunadamente, la Bandera Nacional de Nicaragua que Ortega y el FSLN han arrastrado por los suelos, ensuciándola y subordinándola a la bandera partidista rojinegra, ha sido reivindicada por el pueblo, encabezado por su juventud, que desde la insurrección cívica de abril de 2018 enarbolan y dignifican el pabellón azul y blanco y lo siguen desplegando a pesar de la feroz represión de la dictadura entreguista.

Con toda razón podemos ahora parafrasear el verso de Rubén Darío en La Marcha Triunfal, y decir con orgullo: Honor a los nicaragüenses que enaltecen la propia bandera.

Sea el primero en comentar

Deje su comentario

Su correo no será publicado.


*