Cartas de Amor a Nicaragua: De una cárcel a otra

Por Fabio Gadea Mantilla

Querida Nicaragua: El Gobierno de Ortega y Murillo no ha dado libertad a ningún preso político, los ha cambiado de cárcel pero no les ha dado la libertad que todos ellos reclaman y merecen por ser inocentes, pues no es delito protestar y reclamar libertad y democracia para el pueblo.

Naturalmente que el cambio de cárcel los llena de felicidad pues salir de una mazmorra del Chipote, donde hay palizas y todo género de sufrimientos y llegar a la casa donde lo espera su familia, el calor del hogar, la comida hogareña humilde pero sana y el cariño de todos los suyos es como salir del infierno y entrar en una especie de cielo.

Pero en realidad están prisioneros en sus casas, han perdido sus derechos políticos, sus derechos humanos y están siendo agredidos al haberles incautado su cédula de identidad, la motocicleta en que algunos de ellos se movilizaban para ganarse la vida. Siguen siendo prisioneros en sus casas pues están constantemente vigilados por la Policía Orteguista y por los sapos del gobierno que los espían a toda hora. Sin su cédula de identidad no pueden trabajar y no pueden sacar una nueva porque no tienen dinero. Prácticamente han perdido sus derechos humanos, el derecho a la movilización, el derecho a trabajar sin obstáculos, el derecho a ganarse la vida honradamente, el derecho político a poder reclamar en las calles para lograr elecciones libres, vigiladas nacional e internacionalmente, un nuevo Consejo Electoral apartidista y honorable que acabe con toda la pandilla de delincuentes especialistas en trucos para jugar con los votos y robarse las elecciones a favor de determinado partido.

Los presos políticos sacados del Chipote o de la cárcel Modelo y llevados a sus casas siguen siendo prisioneros, les han dado una libertad a medias y eso no es libertad. Todos los hombres, en todas las épocas han luchado por su libertad y por la libertad de sus pueblos. Diriangén, nuestro bravo cacique, luchó por la libertad; Sandino, Bolívar, San Martín, O’Higgins, en los dos siglos pasados son ejemplo de hombres que lucharon siempre por la libertad. La libertad es un don de Dios para los pueblos del mundo. El inmortal don Miguel de Cervantes nos dejó su propia definición de libertad: “La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.

Libertad a medias no. Queremos libertad.

  • El autor fue candidato a la Presidencia de Nicaragua.

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