
La Federación Farmacéutica de Venezuela calcula en 85% la carestía de medicinas.
Fundada en 1950 por la familia Mathison en La Florida, en el norte de Caracas, la farmacia San Bosco cerró hace un mes por falta de productos, y para reponer el inventario.
“Tuvimos que despedir a empleados que llevaban 30 años con nosotros”, dijo Luis Mathison, administrador del local.
La ministra de Salud, Luisana Melo, atribuye al exceso de consumo el desabastecimiento. El ministro de Industria y Comercio, Miguel Pérez Abad, afirmó que el sector farmacéutico requiere 1.200 millones de dólares para operar en vez de los 3.600 millones que recibía.

Dependiente de las importaciones, el país petrolero afronta un severo desabastecimiento de alimentos y medicinas en medio de una enorme crisis económica agravada por la caída de los precios del crudo, que aporta 96% de sus divisas.
Al otro lado del mostrador, los compradores se muestran desolados cuando el dependiente confirma que no hay del medicamento buscado.
Fuente: AFP