«Gobierno quiere recaudar millones obligando al pueblo a comer tortilla con frijoles»

Fabio Gadea Mantilla

Querida Nicaragua: Al parecer vamos como el tango, cuesta abajo y de rodada con una situación económica cada día peor, dependiendo de la voluntad del Gobierno para llegar a una solución socio política que nos sacaría del atolladero y que no necesitaría estar aprobando leyes que gravan gravemente casi todos los productos de consumo popular.

Esto además de gravar la producción nacional de pequeñas y grandes empresas que necesariamente producirán desempleo y aumento en el precio de los productos que fabrican. El Gobierno quiere recaudar 10,100 millones de córdobas para cubrir el déficit del Presupuesto público 2019 y lo quiere hacer mágicamente, recaudando dinero de donde no lo hay, obligando al pueblo a comer tortilla con frijoles durante todo el año.

Los genios de este tipo de soluciones son los diputados sandineros obedientes a lo que les mande el orteguismo. Ellos tienen su abultado salario, sus prebendas, sus libres introducciones y su combustible, y sabe Dios cuántas cosas más para vivir tranquilos en medio de un pobre pueblo agobiado por una economía en picada.

Y es todo un sistema de política corrupta la que nos tiene en la situación en que estamos. La Constitución nuestra ha sido siempre una institución donde las prebendas han sido una regla generalizada. Y una, tan solo una de las causas para que esto ocurra ha sido la nominación permanente de diputados elegidos de antemano por los partidos políticos.

No existe el derecho de cada departamento o de cada municipio a escoger candidatos y elegir en primarias a quién prefiere el pueblo para que lo represente en la Asamblea Nacional. Si los señores diputados pudiesen ser escogidos por sus comunidades no podría nunca el Ejecutivo o sea el presidente de la nación tener aplanadoras y enviar leyes para que sean aprobadas con carácter de urgencia por unos diputados dóciles como los de ahora.

Cuando llegue un nuevo gobierno habrá que corregir esas aberraciones del pasado que nos han hecho tanto daño. Gracias a las aplanadoras diputadiles se forman las dictaduras, mismas que se hacen dueñas de todos los poderes del Estado y que se vuelven intocables. Por supuesto que lo anterior por el momento no es más que un buen deseo.

Lo primero es salir de la situación actual, abrir una brecha democrática que permita producir elecciones libres, supervigiladas y por su puesto transparentes y limpias. En esta tarea estamos ahora dialogando cuesta arriba para lograr una futura democratización de Nicaragua, donde haya plenas libertades, sobre todo la libertad de prensa que es la madre de las otras libertades.

Quiera Dios iluminar a todos los componentes de las negociaciones actuales, por el bien del pueblo que ha sufrido tantos años de malos gobiernos.

El autor es director general de Radio Corporación, fue candidato a la Presidencia de Nicaragua.

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