Contundente triunfo de la democracia en El Salvador. FMLN queda sepultado en elecciones

El Tribunal Supremo Electoral (TSE) notificó a las 9:48 de anoche que no habría segunda vuelta. El candidato de la Gran Alianza por la Unidad Nacional (GANA), Nayib Bukele, de acuerdo con el 87.67 % de las actas escrutadas, obtuvo en las urnas 1,254,207 sufragios, equivalentes al 53.78 % de la votación total. En segundo lugar quedó la coalición Alianza por un Nuevo País (ARENA, PCN, PDC y DS), con 737,412 votos (31.62 %). En un distante tercer lugar quedó el FMLN, con 321,274 votos (13.77 %). Al final estaba VAMOS, con 18,925 (0.81 %).

El presidente del TSE, Julio Olivo, dijo que los datos corresponden al escrutinio preliminar, pero que se trataba de una tendencia «definitiva».

Media hora antes, Bukele se proclamó ganador. «Muchas gracias a todos. Desde hace dos horas teníamos estos resultados y teníamos la tentación de salir. Pero decidimos esperar un poquito más hasta que los resultados fueran irreversibles», dijo a sus seguidores después de tomarse una «selfie».

«En estos momentos podemos anunciar con plena certeza que hemos ganado la presidencia de la república de El Salvador en primera vuelta», anunció Bukele, sin dar cifras.

Hace cinco años, Salvador Sánchez Cerén, del FMLN, ganó la presidencia de la República en segunda vuelta, con 1,495,815 votos. Es decir, 241,608 sufragios más que los que, de acuerdo con el 87.67 % de actas escrutadas, ganó Bukele.

El presidente electo se jactó de haber recibido más sufragios que el resto de todos los partidos juntos y aseguró que con su victoria El Salvador ha pasado la página de la posguerra, tras haber derrotado a los partidos que gobernaron tras los Acuerdos de Paz.

En los mismos momentos en que Bukele invitaba a celebrar, el candidato del FMLN, Hugo Martínez, ofrecía una conferencia en la que agradecía a la militancia de su partido y reconocía al vencedor.

Sin embargo, hizo hincapié de la baja participación electoral que, según estimaciones, rondó el 51% del padrón electoral (unos 2.6 millones).

«Eso significa que casi la mitad de los salvadoreños que podrían ir a votar no acudió. Esa es una razón que debemos analizar y debatir. Necesitamos cambios en la política para que esa gente que no votó, y que respetamos, acuda a votar», manifestó.

Para Martínez, esa fuga de votantes es un problema para todos los partidos políticos. Pero, en realidad, para el FMLN es mucho más grave.

Respecto a las anteriores elecciones presidenciales, el Frente perdió 1.2 millones de votantes. Incluso obtuvo menos votos que en los comicios legislativos del año pasado, que ya habían sido su peor participación en elecciones.

Fuente: Prensa Gráfica El Salvador

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