Policía atribuye asesinato de brasileña a un vigilante

La Policía Nacional, sometida a Daniel Ortega, atribuyó a un vigilante el asesinato de una ciudadana brasileña en Managua.

«Un guarda de seguridad privada, en circunstancias aún no determinadas, realizó disparos con arma de fuego, de los cuales uno le impactó», refiere el comunicado.

El escrito agrega que el guarda de seguridad está siendo investigado para el «esclarecimiento» del caso.

Rayneia Gabrielle Lima falleció durante una intervención quirúrgica donde se le extraería la bala que tenía a alojada.

¿Y los paramilitares?

Contrario a la versión de la policía, fuentes cercanas a la familias confiaron a Radio Corporación que fueron paramilitares quienes dispararon contra la doctora.

Extraoficialmente conocimos que su novio habría salido de su casa con las manos alzadas para abogar ante los armados que dejaran pasar a su novia. Fue entonces cuando ocurrió el fatídico hecho que truncó la vida de una joven soñadora.

En esa misma línea Ernesto Medina, rector de la Universidad Americana (UAM) aseguró que quienes ocasionaron la muerte de su alumna fueron «paramilitares que estaban en la casa de Chico (Francisco) López».

Brasil exige castigo

El Gobierno de Brasil condenó la muerte de la joven y señaló que recibió con “profunda indignación” la muerte de su conciudadana.

“El Gobierno brasileño exhorta a las autoridades nicaragüenses a poner a disposición todos los esfuerzos necesarios para identificar y castigar a los responsables por el acto criminal”, señala la nota del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Asimismo, este país reiteró su condena al “aumento de la represión, el uso desproporcionado y letal de la fuerza y el empleo de grupos paramilitares en operaciones coordinadas por los equipos de seguridad”.

“Al repudiar la persecución de manifestantes, estudiantes y defensores de derechos humanos, el Gobierno brasileño vuelve a instar al Gobierno de Nicaragua a garantizar el ejercicio de los derechos individuales y de las libertades públicas”, subrayó la Cancillería.

Sea el primero en comentar

Deje su comentario

Su correo no será publicado.


*