
¿Alguna vez escuchó hablar del Pez Diablo?, Aquí le contamos que este es una especie exótica e invasora de los ecosistemas acuáticos y que se encuentra en las aguas del territorito nacional.
La bióloga, Yadira Marenco, explica que esta especie ingresó a los ríos de agua dulce del país a través del Río de San Juan. Y señala que pescadores se han topado con el animal al momento de realizar su faena.
“Es pez es originario de las Amazonas, al país ingresó por el Río San Juan, donde los pescadores tiran sus redes y aparecen estos peces, esta es una situación grave. Inclusive aquí en el departamento de Rivas abunda en el río Ochomogo”, manifestó Marenco.

El Pez Diablo tiene una increíble capacidad de adaptación además del daño ecológico que genera en los ríos ya que arrasa con los huevos del resto de peces. Su nombre científico es el Hypostomus plecostomus.
“Compite por alimento y territorios, estos peces diablos tiran mucho sedimento en los túneles que hacen para depositar sus huevos y reproducirse. Además, se alimentan de las crías de otras especies que son colocadas en las algas o lama como le conocemos comúnmente”, agrega la experta.
Una de las características de este animal es que, a diferencia de otros peces, esta especie no cuenta con escamas. Es decir, este protege su cuerpo con cartílagos y espinas, que utilizan para luchar entre sí y contra otros animales.
¿Es de consumo humano?
Si usted está pensando en que este pescado puede ser consumido como otras especies, pues la experta advierte que no, ya que contiene altos niveles de mercurio y plomo en su estructura ósea y tejido.

“Los peces diablos no se pueden comer, porque contienen metales pesados como el mercurio. Esto podría causar al ser humanos problemas neurológicos”, según Yadira Marenco.
Este pez ha venido invadiendo el ecosistema acuático en distintos países de Sudamérica y parte de Centroamérica. el más reciente es en México.

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (México) alertó que el pez diablo podría representar un riesgo para los peces endémicos del país. Y las autoridades no han encontrado la solución para detener su proliferación que altera los ecosistemas acuáticos.