Estados Unidos ataca con misiles bases de Siria

En represalias por uso de armas químicas del règimen de Bashar Asaad

Estados Unidos

Por primera vez desde que estalló la guerra civil en Siria, hace seis años, Estados Unidos ha atacado al Gobierno de ese país. Lo hizo la noche del jueves, cuando su Marina lanzó 59 misiles de crucero Tomahawk, cada uno con una carga explosiva de 500 kilos, sobre la base aérea de al-Shayrat, situada en las afueras de la ciudad de Homs. El ejército sirio ha confirmado siete muertos en el ataque y nueve heridos entre los que habría civiles.

Los misiles fueron lanzados desde los destructores Ross y Porter, que tienen su base en Rota, en la provincia de Cádiz, según explican las páginas web oficiales de ambos navíos. Nueve aviones de las Fueza Aérea siria han sido «destruidos», según la televisión rusa, que ha difundido imágenes de la base siria atacada.

Fuentes oficiales estadounidenses han señalado a la agencia Reuters que se trata de un ataque «limitado». Así lo cree también el ministro de Información del gobierno sirio.

Poco antes del ataque, tanto el presidente estadounidense, Donald Trump, como su secretario de Estado, Rex Tillerson, declararon que el presidente sirio, Bashar Asad, debe dejar el poder. Es un cambio de 180 grados en la política del Gobierno de Trump, que en los 19 meses de campaña dijo que iba a sacar a EEUU de las guerras de Oriente Medio y que la agresividad de su rival Hillary Clinton en Siria amenazaba «con desatar la Tercera Guerra Mundial».

En 2013, Trump ya se opuso vehementemente a los planes de Barack Obama para atacar a Siria. El motivo del bombardeo, que al final no se produjo, era exactamente el mismo por el que Trump ha atacado ahora: el uso de armas químicas por parte del régimen de Asad contra la población civil en la guerra civil del país.

La reacción desde presidencia siria ha sido contundente. Tachan el ataque a su base aérea de «irresponsable» e «idiota». «Todo lo que ha llevado a cabo Estados Unidos es únicamente un acto idiota e irresponsable, y revela su visión a corto plazo (…) y su ceguera en los planos político y militar» han indicado en un comunicado.

El gobernador de Homs ha denunciado que «el ataque con Tomahawk cumplió con lo que Daesh – Estado Islámico – y Al Qaeda han intentado lograr contra el ejército sirio durante años». A la luz del día, todavía el humo seguía saliendo de la atacada base militar agredida.

El ministro de Defensa de Siria, Fahd Yasem al Freich, ha calificado el ataque de EE.UU a una base aérea siria como una «agresión» y ha dicho que con esa acción Washington se ha convertido en un «socio» de los terroristas. Al Freich ha afirmado que el ataque «hace de EEUU un socio» del Estado Islámico (EI) y del Frente Al Nusra, nombre que usaba el actual Frente de Conquista de Levante hasta que se desvinculó de Al Qaeda el pasado julio y ha subrayado que se trata de una acción «ilegal» y «contraria» al derecho internacional.

La localidad de Jan Shijún, blanco del ataque químico, ha sido bombardeada horas después de la ofensiva de Estados Unidos, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

El avión lanzó un proyectil en una zona en la carretera nacional al norte de Jan Shijún causando pérdidas materiales, pero hasta ahora sin información de bajas humanas, según la ONG.

Al-Shayrat, una de las mayores bases militares de Siria, también es empleada por las fuerzas rusas que apoyan al Gobierno de Bashar Asaad, y por milicias chiíes iraquíes y libanesas. No se sabe por el momento si entre las bajas hay muertos o heridos de nacionalidades diferentes a la siria, aunque EEUU ha dado a entender que los misiles fueron dirigidos a las partes de la base en las que no hay rusos. El portavoz del Pentágono, el capitán Jeff Davies, dijo que Rusia había sido informada de la inminencia del ataque «a través de la línea de comunicación establecida» entre Washington y Moscú.

Rusia reforzará las defensas sirias

Las autoridades rusas han decidido suspender los protocolos de cooperación con EEUU para la prevención de incidentes en el espacio aéreo sirio. El bombardeo «provoca aún más daños a las relaciones ruso-estadounidenses», han asegurado desde el Ministerio de Exteriores. Además, Rusia denuncia que EEUU ya tenía planeado el lanzamiento de los misiles contra la base siria y que aprovechó el ataque en Idlib como pretexto. Moscú ha asegurado que exigirá una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU y considera que el Consejo debe condenar el ataque de EEUU contra la base de la Fuerza Aérea siria, ha afirmado el portavoz del presidente ruso Dimtri Peskov.

El portavoz del ejército ruso Igor Konachenkov ha asegurado que las defensas aéreas del ejército sirio se «reforzarán» tras los ataques estadounidenses.

«Con el fin de proteger la infraestructura siria más sensible, se tomarán una serie de medidas tan pronto como sea posible para fortalecer y mejorar la eficacia del sistema de defensa aérea de sus fuerzas armadas» ha dicho Konachenkov.

El ministro de Exteriores ruso Serguei Lavrov ha comparado el ataque con misiles de Trump en Siria con la invasión de Irak en 2003, «cuando Estados Unidos, el Reino Unido y otros aliados invadieron Irak sin la aprobación del Consejo de Seguridad, en grave violación del derecho internacional» ha dicho Lavrov citado por RIA Novosti.

Un blanco que no es casual

La elección del blanco no es casual. Estados Unidos ha publicado un tracking de vuelo con el que, alega, se demuestra que el bombardeo aéreo con gas nervioso sobre Jan Sheijun se lanzó desde la base de al-Shairat.

En una breve intervención desde su club de campo de Mar-a-Lago, en Florida, donde está manteniendo una cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, Donald Trump explicó que el bombardeo era una cuestión de «vital interés de la seguridad nacional» de EEUU para prevenir y disuadir la propagación «del uso de las armas químicas mortíferas».

Trump recalcó que «Siria utilizó armas químicas prohibidas violando sus obligaciones», y apuntó que Asad había hecho caso omiso a las llamadas de atención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Algo que ha incidido en la crisis de refugiados así como en la inestabilidad de la región, lo que supone «una amenaza para EEUU y sus aliados».

En este contexto, Trump hizo un llamamiento a las «naciones civilizadas» para que se unan para poner fin a «la matanza en Siria y al terrorismo de cualquier tipo».

En Washington, numerosos legisladores -tanto republicanos como demócratas- apoyaron el ataque, aunque no faltaron voces que piden detalles más claros sobre la estrategia general de la Casa Blanca.

El bombardeo «fue apropiado y justo», dijo el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, quien añadió que además «demuestran al régimen de Asad que no puede más contar con la falta de acción de Estados Unidos cuando comete atrocidades».

Fuente: elmundo.es

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