Cinco días después de haber detenido a dos opositores en la frontera sur, el Ejército de Nicaragua los acusó públicamente de ser presuntamente responsables de un crimen contra el ciudadano Gregorio Quintero.
“Al acercarse a los individuos se detectó que estaban vestidos de uniforme pinto, que andaban pasamontaña, fusiles AK, pistolas, mochilas y uniformes militares, de los 4 individuos se capturaron 2 y dos más se dieron a la fuga, capturando a (Hader) Jean Humberto Gonzáles Zeledón y a Cristian David Meneses Machado”, explicó el coronel Alvaro Rivas, vocero del Ejército.
Gonzalo Carrión del Colectivo Nicaragua Nunca+ se mostró extrañado por la conferencia de prensa del Ejército y aseguró que la institución se ha extralimitado en sus funciones constitucionales.
“Nosotros esperabámos que la policía hablara sobre el caso, esclareciera si acaso hay un delito común como el que señala el Ejército”, expone Carrión.
El defensor de derechos humanos apuntó que el cuerpo castrense llega al extremo de condenar públicamente a los supuestos “delincuente” y esto constituye un hecho “gravísimo”.
¿Y los paramilitares?
Por otro lado, Carrión cuestionó la doble moral del Ejército de Nicaragua en cuanto a la existencia de paramilitares creados y armados por el gobierno en 2018.
“Hacen gala de haberles encontrado pertrechos militares, y le preguntamos al Ejército ¿Y los más de 300 asesinados desde abril por personas vestidos de civil y armados? ¿Cómo andan vestido los grupos del régimen que cometieron crímenes de lesa humanidad? ¿Donde estaba el Ejército?”, se preguntó.
Hasta el momento la policía orteguista guarda silencio respecto a este hecho.
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