Obispo Báez: encaminar al país hacia una democracia sin lacras de la corrupción

Durante la homilía pronunciada en la conmemoración del 40 aniversario del asesinato de Pedro Joaquín Chamorro Cardenal, el obispo auxiliar de Managua aseguró que la vida y el pensamiento del mártir “es un ideal inspirador necesario para encaminar el país hacia una democracia madura, participativa, sin las lacras de la corrupción, de las colonizaciones ideológicas, las pretensiones autocráticas y las demagogias baratas”.

“Una nueva generación de nicaragüenses que superen la indiferencia y el miedo y se esfuercen por construir una sociedad fundada en la justicia social y la libertad, el uso responsable de los bienes de la creación y el desarrollo sostenible, la fraternidad, la inclusión social y la pluralidad ideológica”, dijo el jerarca.

Hay manos que matan impunemente

Durante la homilía el sacerdote afirmó que “necesitamos manos que se extiendan para compartir, manos sinceras que promuevan acercamientos y relaciones amigables, manos que infundan confianza, tendidas con sinceridad para acoger a quien piensa distinto”.

“Ya hay suficientes manos que acaparan en modo egoísta, que excluyen o que maltratan y matan impunemente”, sostuvo.

Legado de integridad

El obispo auxiliar de Managua afirmó que la muerte del periodista “conmovió los cimientos de nuestro país”.

“Le fue arrebatada la vida pero dejó tras de sí una historia y un legado de integridad admirable, enraizada en valores humanos y cristianos permanentes”, sostuvo.

El jerarca afirmó que la dignidad humana, la justicia social y la libertad fueron valores vividos por Pedro Joaquín “a través de un tenaz compromiso ciudadano por ayudar a construir un país que luchaba y sigue luchando por «volver a ser república», como él mismo decía”.

Vivió desviviéndose

Báez calificó al mártir como una “víctima de la fuerza irracional de la violencia” y un “héroe nacional”. “Hoy lo recordamos en el corazón del Resucitado en la comunión de la Iglesia” añadió.

Culminó afirmando que Pedro Joaquín Chamorro “vivió desviviéndose y ahora vive para siempre. Murió mostrándonos cómo vale la pena vivir: dando la vida”.

A continuación puede leer el mensaje integro de Monseñor Silvio Báez