Alemania y Suecia aceleran expulsión de inmigrantes

Berlín / Madrid

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El ministro de interior sueco, Anders Ygeman, Henrik Montgomery

Alemania y Suecia, los dos grandes receptores de refugiados en Europa, muestran su agotamiento. La canciller Angela Merkel logró este jueves desatascar un acuerdo para endurecer el derecho al asilo. Berlín quiere acelerar las expulsiones de los inmigrantes sin estatus de refugiado y dificultar la reagrupación familiar. Suecia, que anunció en noviembre el traumático fin de su política de puertas abiertas, calcula que expulsará este año a entre 60.000 y 80.000 personas, según afirmó su ministro del Interior, Anders Ygeman

El acuerdo de los tres partidos que gobiernan Alemania llega en uno de los momentos más calientes para la gran coalición, cuya imagen se ha visto muy deteriorada estos días por las disputas internas. El punto más controvertido era la reagrupación familiar, que finalmente se congela durante dos años para aquellos refugiados no amenazados directamente en su país de origen. Pese a las disputas, de lo que no había duda era que el nuevo paquete legal facilitaría las expulsiones. Y, según lo acordado este jueves en Berlín, estas afectarán sobre todo a marroquíes, argelinos y tunecinos.

La nueva norma considerará a los países del Magreb como seguros, lo que debe facilitar la expulsión de sus ciudadanos. En esta decisión ha jugado un importante papel los ataques que más de 900 mujeres sufrieron en Colonia la pasada Nochevieja. La mayor parte de los sospechosos por unas agresiones que horrorizaron a Alemania y que tensaron aún más el debate sobre refugiados venían de Marruecos y Argelia.

No es la primera vez que el Gobierno de Merkel amplía la lista de países seguros para facilitar la expulsión de inmigrantes. Antes lo hizo con Kosovo, Albania y Montenegro. Pero los cambios legales no aseguran la expulsión automática. Primero, porque el derecho al asilo es individual. Y segundo, por las dificultades prácticas que conllevan las deportaciones. “Para expulsar a alguien, necesitas el acuerdo del país de origen, algo que muchas veces no ocurre. Y además, muchos solicitantes de asilo no tienen documentos identificativos, lo que complica mucho la devolución”, explica Angeliki Dimitriadi, experta en migración.

Así se explica que el Gobierno alemán haya amenazado con cortar la ayuda al desarrollo a aquellos países que no colaboren. El ministro del Interior, el democristiano Thomas de Maizière, defendió hace meses la expulsión de afganos con el argumento de que el país recibe muchas ayudas económicas. “Podemos esperar que se queden en su país”, dijo.

Y a devolver a sus orígenes a los que no reciben asilo se va a emplear a fondo

Suecia, según avanzó su ministro del Interior. Ygemna prevé expulsar a entre 60.000 y 80.000 personas a las que se les deniegue el asilo, según anunció en una entrevista en el diario Dagens Industri. De las 163.000 solicitudes de asilo recibidas en 2015, el número más alto en relación con la población en Europa, se han tramitado 58.802, de las que el 55% fueron aceptadas. Henrik Montgomery.

Fuente: El País.