Mocoa empieza a enterrar a difuntos en sepelios colectivos

Mocoa
Mocoa ya empieza a enterrar sus muertos en sepelios colectivos

El fuerte olor a muerte que se cuela por cada esquina de Mocoa obligó a que las autoridades tomaran la decisión de realizar los primeros entierros colectivos de las 273 víctimas que, según Medicina Legal, deja hasta el lunes la avalancha que sacudió en la noche del viernes a esta capital.

El Gobierno Nacional, que costea las honras fúnebres, encomendó esta labor a tres funerarias de Putumayo, Nariño y Huila.

En la tarde del lunes se entregaron 116 cuerpos a sus respectivos familiares, confirmó también el Instituto de Medicina Legal.

 En el cementerio Normandía, el más importante de la capital de Putumayo, se hizo el lunes, a las 5 p. m., el primero de estos entierros colectivos. Un padre franciscano ofició las honras fúnebres de cinco personas, quienes fueron reconocidas por sus familiares.

Estos cuerpos fueron preparados por personal especializado de las funerarias, a escasos 100 metros del cementerio. Los ataúdes fueron envueltos en papel plástico para que el olor no se propague.

El fuerte olor a muerte que se cuela por cada esquina de Mocoa obligó que las autoridades tomaran la decisión de realizar los primeros entierros colectivos de las 273 víctimas que, según Medicina Legal, deja hasta el lunes la avalancha que sacudió en la noche del viernes a esta capital.
El Gobierno Nacional, que costea las honras fúnebres, encomendó esta labor a tres funerarias de Putumayo, Nariño y Huila.
En la tarde del lunes se entregaron 116 cuerpos a sus respectivos familiares, confirmó también el Instituto de Medicina Legal.

 En el cementerio Normandía, el más importante de la capital de Putumayo, se hizo el lunes, a las 5 p. m., el primero de estos entierros colectivos.

Un padre franciscano ofició las honras fúnebres de cinco personas, quienes fueron reconocidas por sus familiares estos cuerpos fueron preparados por personal especializado de las funerarias, a escasos 100 metros del cementerio.

FUENTE.El TIEMPO